Leonas
La mejor manera de sacarse la bronca por la derrota ante Holanda que las dejó afuera de la final y sin la chance de repetir el título mundial obtenido en Perth 2002, era regalarse un buen partido ante España, por la medalla de bronce. Con un contundente 5 a 0 ante el conjunto anfitrión, Las Leonas se despidieron del certamen de Madrid y se subieron a un podio por sexta vez en 11 Mundiales. "Es un sentimiento, no puedo parar".... era el canto que bajaba de las tribunas del Club de Campo. ¿Quién era el equipo local?, por el aliento, la convocatoria, y la fiesta que armaron los hinchas que se acercaron a alentar a las chicas, Las Leonas se sentían como en casa, y lo demostraron en el trámite. Confiadas, empezaron ganando a los dos minutos, sin brillar, regularon el partido y terminaron goleando.Para Aicega, Aymar, Antoniska, Margalot, Stepnik, Burkart, Russo, Gulla, González Oliva y Hernández fue, como ellas mismas confirmaron, su última Copa del Mundo. No fue el adiós soñado. Como el resto del plantel, las ilusiones pasaban por conseguir el bicampeonato. No pudo ser, pero se irán con la conciencia tranquila de haber obtenido otra medalla, como la plateada en los Juegos Olímpicos de Sydney 2002, la de bronce en Atenas 2004, el título de Champions Trophy en Amstelveen 2001 y el Mundial de Perth, hace cuatro años.En un partido abierto, la tranquilidad llegó desde el comienzo, y aunque con mucha fortuna, a los dos minutos las argentinas ya estaban ganando gracias a un desvío de María de la Paz Hernández que la arquera local increíblemente no pudo detener. La jugada dudosa llevó a que los árbitros consulten con el video para finalmente dar válido el gol. Cuatro minutos después, tras una gran jugada de Luciana Aymar, que entró al área eludiendo por izquierda y habilitó a Maripi Hernández, llegó el segundo. La jugadora de Buenos Aires sólo tuvo que empujarla luego del pase preciso de la mejor del mundo. Argentina era superior, tenía la bocha, encontraba espacios, y jugaba con muchísimas ganas, sacándose toda la bronca acumulada que les quedó después de la derrota ante Holanda, que las dejó imposibilitadas de defender el título. Eran efectivas dentro del área contraria. En sus ingresos sacaban provecho de la habilidad individual y generaban peligro. La seguidilla de tres córners cortos (la cancha estaba seca y falló la parada en los primeros dos intentos) terminó en el tercer tanto de las dirigidas por Gabriel Minadeo. Otra vez Maripi, esta vez, tras servir el fijo, se encontró con la bocha y la barrió con manos separadas para poner a Argentina 3 a 0 antes de los 15 minutos. La delantera le devolvió con goles la gentileza a Minadeo, que la puso como titular por primera vez en el Mundial. La defensa fue la línea más floja a lo largo del torneo, y en este partido, aunque España no atacaba con la agresividad de equipos como Holanda o Australia, repitieron errores. Pero, siempre atenta, Mariela Antoniska evitó la caída de su arco en varias oportunidades, la más clara, cuando salió a cortar una corrida de Rocío Ybarra. La arquera española, María José Rosa, responsable en los primeros dos goles de Argentina, le tapó el cuarto a Gulla luego de que Hernández desbordase por derecha. Sobre el final y luego de una buena combinación entre Lucha y Mariné Russo, compañeras en Quilmes, otra vez Gulla estuvo cerca, en esta oportunidad con un tiro cruzado que se fue afuera. En el complemento España salió con más actitud a buscar el descuento y con un contraataque y un desvío por encima del travesaño se arrimaba al arco de Antoniska. Pero en dos minutos Argentina sepultó las ilusiones españolas. Primero con una gran definición de Russo que pegó un fierrazo para el cuarto y después con un terrible desvío al ángulo de Gulla, inatajable para cualquier arquero: 5-0. El final fue a pura sonrisa. Los abrazos entre las chicas y el cuerpo técnico se sucedían. Se mantuvieron entre los tres mejores equipos del Mundo. Aunque el tercer puesto les deje gusto a poco, con el tiempo podrán y sabrán valorarlo.
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